Qué características tienen en común todas las plantas
La clorofila captura la energía lumínica del sol, que se utiliza para convertir el dióxido de carbono y el agua en glucosa. Este almidón se produce durante la fotosíntesis y se acumula en diferentes partes de la planta. Estas adaptaciones son el resultado de la evolución y les permiten colonizar diversos hábitats.
Esta organización permite la realización de funciones complejas. Todas las plantas comparten la capacidad de fotosintetizar, un proceso vital para su supervivencia. Dependen de la fotosíntesis para generar la glucosa que necesitan. Cada planta tiene una estructura celular similar, caracterizada por la presencia de cloroplastos.
Todas las plantas almacenan energía en forma de almidón, una reserva vital para su crecimiento y desarrollo. También exhiben gravitropismo, donde sus raíces crecen hacia abajo en respuesta a la fuerza de la gravedad. Cada planta posee clorofila, el pigmento responsable de su color verde y de la fotosíntesis.
Aunque varían en complejidad, todas las plantas presentan tejidos especializados. Las plantas, en su conjunto, son organismos autótrofos, es decir, producen su propio alimento. Todas se reproducen, ya sea sexualmente mediante flores y semillas, o asexualmente a través de estructuras como bulbos o rizomas.
Estos orgánulos son donde ocurre la fotosíntesis. También comparten la presencia de una vacuola central, que almacena agua y nutrientes. Esta característica las convierte en la base de muchas cadenas alimentarias, sustentando la vida en nuestro planeta. Todas las plantas se adaptan a su entorno, desarrollando características que les permiten sobrevivir en condiciones específicas.
Estos tejidos cumplen funciones específicas, como el transporte de agua y nutrientes, o la protección contra agentes externos. Es un proceso fundamental para su metabolismo. Todas las plantas poseen un ciclo de vida que implica crecimiento, maduración y reproducción. Este crecimiento implica la división y diferenciación celular, permitiendo que la planta se desarrolle y aumente de tamaño.
Toda planta necesita agua para sobrevivir y llevar a cabo sus funciones vitales. El crecimiento es una característica inherente a su naturaleza. A diferencia de los animales, no necesitan consumir otros organismos para obtener energía.